El mercado energético se ha caracterizado por gestionar la oferta mejor que la demanda. La competencia que ha roto los tradicionales monopolios verticalmente integrados, la digitalización, la generación distribuida, las redes inteligentes y la concienciación del consumidor abren importantes oportunidades en el mercado energético.
En España se llega a pagar el doble que en Alemania en consumo industrial, y hay estudios que reflejan que hasta un 84% de los usuarios, no tienen las tarifas correctas.
Es por ello que, en España ya existen sistemas eléctricos independientes del sistema nacional, que gestionan integralmente sus propia generación distribución y comercialización de energía.